miércoles, 24 de abril de 2013

Eres ese "quédate"  que tanto me cuesta pronunciar. Cada batalla perdida (con su justo premio de consolación). Heridas que no paran de sangrar y no cicatrizan, por mucho que lo intentemos.
Eres cada verso que (te) he escrito. Cada guiño o sonrisa impropia. Noches en vela inundadas de café y mi máquina de escribir. Marcas de tinta en las mejillas (y en el corazón). Mi alma resquebrajándose por el puro placer de tu presencia.

1 comentario:

  1. Esto me hace recordar a una persona que se quedó ahí, en mi vida, para siempre(aunque él no lo sepa). Y casi prefiero que se quede, porque ya es parte de mí, de quien soy.
    Es imposible utilizar únicamente adjetivos para describirla, por eso tu entrada me hace recordarlo.
    Lo siento si la he entendido mal, cada persona puede interpretarlo de distintas maneras(y más una persona tan dejada para las letras como yo).
    Un saludo(desde Marte),
    I Imagine, I believe.

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